“Maña” ciclistica

El edificio en donde se encuentra el “Directorio de Transporte Público Metropolitano – DTP” – Moneda 975 – tiene CERO empatía con el uso de un medio de transporte como la bicicleta. En el poste que se encuentra afuera se pueden ver unas 8 bicicletas hacinadas a diario, se debe entrar por la escalera de seguridad (si se conoce esta treta casi ilegal) o simplemente viajar en metro o micro debido a la nula posibilidad que ofrece un edificio “público” como éste. Para que hablar de comodidades.

moneda 975Hoy, a puertas de un Octubre del año 2013 nos damos cuenta de que tener el auto mas grande, tener el teléfono mas caro o tener un cargo un poco superior al resto o uno de ‘poder’ es lo que importa.

Pensaba hace un tiempo que todo esto (y muchas otras cosas de la sociedad occidental) lo vemos con la mayor normalidad del mundo, herencia de un modelo económico y social adoptado hace años y firmado a fuego gracias a los servidores de Friedman, hace un poco menos de 40 años en nuestro país. Pero no es normal…

¿Como va a ser normal pagar 40 años por una casa?

¿Como va a ser normal pagar la Universidad de por vida?

¿Como va  a ser normal pagar $450.000 por un teléfono celular?

¿Como va a ser normal tirarle el auto a peatones y ciclistas en la calle?

¿Como va a ser normal no prestar apoyo a alguien que lo esta solicitando expresamente?

Por cierto, esto pasa a diario sin que nos demos cuenta y tiene que ver con lo que tienen que enfrentar ciclistas a diario en una ciudad que no esta preparada para ellos, y que no lo estará en unos buenos años mas. La legislación actual permite y crea vías exclusivas para transitar con bicicletas. En su momento fue muy aplaudido pero con el correr del tiempo el ciclista quedo reducido a la categoría de un niño divirtiéndose, paseando o jugando por la ciudad. Porque claro, es divertido hacerle el quite a transeúntes, carros de carga, gente con bolsas, heladeros, posas de agua o mangueras, arboles, señaleticas, automoviles… uff, que diversión mas extrema !!

Soluciones?

Claro, es Gobierno hace poco, a través del Minvu comunico que los nuevos edificios contarán con “bici estacionamientos” !. Clap clap !!! Bravo !

Letra chica:

  • Debe existir 1 bici-estacionamiento por cada 10 auto-estacionamiento. (Cuantos edificios del centro de Santiago tienen estacionamientos para autos, por ende para bicicletas?. Casi ninguno).
  • Esta medida NO tiene efectos retroactivos, pero el Gobierno menciona que “sin embargo invitamos a quienes quieran sumarse voluntariamente a ella” (Si no hay un respaldo legal nadie moverá un dedo por esto.)
  • Los bici estacionamientos serán seguros y accesibles, por eso no deberían estar a más de 50 metros del lugar en que se ingresa al edificio… ya?.

Saquen sus propias conclusiones.

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Barrios en Septiembre

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En estas fechas es donde, ineludiblemente, comienzo a encontrar bellos o horribles nuestros barrios. No hablo del barrio arqueotipo de Cueto con esos negocios antiguos posicionados en las esquinas, con grandes y gruesas paredes de adobe o concreto, con entradas con cortinas de carnicería o cortinas metálicas. Hablo de esos barrios comunes y corrientes en los que algún tipo de afán tecnológico logro posicionar alguna estructura en alguna de sus esquinas, tecnologías como supermercados, pequeños malls, algún tipo de entretención o algo que haga salir a la gente de sus casas mas allá de la panadería de la esquina.

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A la larga, de pasar a ser un espacio creado para el comercio y con fines lucrativos; en los que no estaban incluidas dentro de su construcción la implementación de una super estructura de integración social para el entorno; comienza a tranformarse en un espacio comunitario propio, con identidad si se quiere. La gente comienza a salir a la calle, comienzan a utilizar los terrenos, empiezan a apropiarse, a transformar de alguna manera lo que llego invadiéndolos y lo convierten en un espacio propio. Pasa con los metros, pasa con esos negociantes que están cerca, comprando y vendiendo alguna cosa, son micro centriculos de comercio. No se como sera en otros lados pero a veces pasa y por eso creo que los barrios son bellos dentro de toda su fealdad, se puede caminar relativamente seguro en la noche y en el día se pueden disfrutar las nubes, el cielo, la gente, la brisa.

Big Boss

Ser Jefe es una trabajo autoritario (provee de autoridad a una persona que inicialmente no la tenía) que implica tener la humildad de aceptarse como un igual con mayores responsabilidades dentro de un sistema jerárquico.

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Lamentablemente sucede todo lo contrario: la falta de humildad es latente, la vista gorda de algunas situaciones y la exageración incomprensible de otras es evidente, la validación del sistema y la defensa de las jefaturas en ocasiones da vergüenza ajena.

Sin embargo sabemos a lo que nos enfrentamos como empleados, sabemos que el sistema económico funciona en una sola vía y que no deberíamos esperar un bello aroma a rosas o una bella sonrisa cuando entramos a la oficina, pero lo hacemos. Lo hacemos porque pasamos mas horas en la oficina que en nuestros hogares, con nuestras familias, y bajo esa lógica anhelamos que nuestro lugar de trabajo sea nuestro segundo hogar. Eso implica que podamos pasarlo bien, trabajar, producir, reírnos  comer y hacer del día a día algo mas grato, les suena?

Hace un par de años leí una experiencia europea de un Sistema Laboral bastante particular. Entre sus características destacaba las siguientes:

  • En las oficinas se llamaban solo por el apellido.
  • Eran menos horas de trabajo, pero mas productivas.
  • Estaba “prohibido” llevar trabajo a la casa.
  • Estaba “prohibido” contactar a alguien fuera de su horario de trabajo.
  • La jefatura tenia una relación vertical pero consciente con sus empleados.

Todo esto bajo la lógica de que si terminas rápido tu trabajo te puedes ir, pasas mas tiempo en casa, estas mas feliz, no ves afectada tu vida social por los ir y venir del día a día en la oficina, etc. En resumen: se va a trabajar, no a hacer vida social ni a sacar la vuelta.

La idea es buena, pero haz el siguiente ejercicio: imagina a tu Jefe que actualmente funciona bajo la lógica laboral típica y es un villano (o maricón sonriente en buen chileno). Imagínelo en un sistema similar al enunciado arriba… horrores !. Seria como ponerle una moto-sierra a un mono adicto a la metanfetamina: no dejaría títere parado.

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Bueno, wake up baby!, las cosas no tienen por que ser así y si tienes un jefecito de aquellos que todos tenemos / hemos tenido / tendremos te recomiendo sentarte tranquilo, respirar hondo y hacer que tu día pase rápido porque la vida esta afuera de tu cubículo de trabajo, no dentro.

Mike

Mike estaba sentado en el borde de una mesa redonda de vidrio que siempre trataba de conseguir cuando coordinaba sus estadías en el mejor hotel de la ciudad. Trataba de establecer el status quo de la situación, intentando modelar los momentos mas gratos de su larga carrera profesional, sus recuerdos venían a la mente como un torbellino de nebulosas indefinidas las cuales lo llenaban de una calma y una grata sensación de buenos momentos, a pesar de lo distorsionadas que se visualizaban.

Recuerda cuando le tocó visitar países – debido a su grato trabajo – en los que con suerte sabia donde estaban ubicados en el mapa. Llegaba, se juntaba con los personajes a los cuales debía contactar y volvía a su hogar unas semanas después. En ocasiones las reuniones eran tremendamente largas y debía permanecer noche tras noche despierto, durante meses. Eran verdaderos tours laborales. Es su época laboral mas fructífera cerraba tratos millonarios con los que pudo asegurarse la vida y dedicarse a excentricidades de las cuales se hizo conocido poco a poco en su ambiente. En esta dinámica de éxitos se hizo frecuentador de algunas drogas ilícitas que le trajeron problemas pues llegaba a sus reuniones con los ojos rajados como un japonés y era evidente su estado alcohólico. Sin embargo llegaba, hacía lo suyo y se iba, su negocio funcionaba y sus representados estaban felices con sus méritos empresariales.

Pensaba en eso mientras alguien le golpea la puerta de la suite del Hotel más elegante y snob de la ciudad de Santiago, la capital de un país sudaca en vías de expansión.

El golpe en la gruesa puerta de madera le quitó de esos recuerdos de grandilocuencia y bonanza de sus mejores años, aunque ahora no lo estaba haciendo nada de mal. Le contaron que, a pesar de sus destrezas en el ámbito en el cual el estaba desarrollándose hace unos buenos años, había gente que no estaba contenta con su última visita al país en el que le tocaba presentar su trabajo ese día. El pensaba simplemente que era envidia ya que lo que le tocaba hacer era simplemente un resumen de todas sus mejores ponencias, una especie de simposio en el cual ya todos sabían lo que iban a leer, ver, recibir y escuchar, sin mayores sorpresas además de su presencia, claro.

 – La envidia es una virtud, te hace ser mejor – dijo para si mismo.

No pensaban lo mismo la gente que se agolpaba en el frontis de su hotel, esta vez era extraño ya que nunca el desagrado de su presencia ameritaba una aglomeración de este tipo. Gritaban proclamas sobre que su última visita era la última y que nunca debió pisar ese suelo chileno nuevamente.

Ya era hora de su turno y su Asistente Personal era el que golpeaba la puerta de su habitación. En la mesa de su espacio privado de un par de días había todo lo necesario para que el presentara esa noche. A pesar de ser un conocido en el ambiente siempre se necesita una tarjeta de presentación que lo certificara como parte del evento. También contaba con un vaso de agua, su elegante terno italiano y sus zapatos de cuero de manufactura personalizada. Nada quedaba al azar. Abre la puerta para dejarlo entrar pero lo que ve es un hombre de unos 45 años con un carro de bebidas y alimentos, se enfureció pero no le dijo nada, le sonrió cordialmente y le dijo: ‘No, gracias’ y cerró la puerta.

El camarero puso su pie en el pórtico y le dijo con voz seria y fuerte a la vez que empujaba el carro de servicio por el pasillo y se abría la chaqueta institucional del Hotel de lujo:

–          No debiste habernos prometido tu último show el año pasado…

Seis balazos fueron descargados sobre el último inquilino asesinado en aquel Hotel se Santiago de Chile, seis balazos sobre Mike Patton, el último mártir del rock and roll.

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EARTHQUAKE

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Mañana se cumple 1 mes del movimiento que nos empezó a cambiar las cosas, a algunos para siempre. Se observan en todos lados imágenes del terremoto recordándonos día a día que lo que vivimos la noche del Sábado 27 de Febrero del 2010 no fue un mal sueño sino algo totalmente real, vivido, terrorífico.

Todos tienen su historia, todos estaban en algún lado a esa hora, algunos estaban durmiendo, otros caminaban a sus casas, otros estaban en alguna fiesta o reunión, la mayoría permanecía en sus camas o preparándose para comenzar un fin de semana como cualquier otro. Personalmente estaba preparándome un té caliente en el trabajo.

No creo que nadie haya quedado indiferente a lo que se vivió pero los que vivimos en Santiago, mientras no sea este el epicentro de las cosas, tendemos a olvidar rápidamente. Algunos olvidaron mas rápido de lo que realmente seria aconsejable, por respeto o simplemente por ser gente.

A nosotros (nuestros compañeros de trabajo y a mi) nos alcanzo el movimiento en el trabajo. Al principio pensamos que era un sismo leve, como cualquiera de los que se venían sintiendo hace meses. Bajamos al primer piso cuando subió un poco de intensidad y una vez abajo el ruido y el movimiento me hizo pensar que por afuera de la oficina pasaba una gran maquina tipo retroexcavadora, era la misma sensación, idéntica. (la he sentido por meses en mi casa en donde están construyendo el Metro). Cuando las puertas se empezaron a azotar contra los marcos y perdimos de pronto el equilibrio fue el momento de salir a la calle. En ese momento, aun con luz eléctrica, me percate atónito del movimiento de la tierra, de que no nos podíamos mantener de pie con facilidad y de que el gran temblor que empezamos a sentir segundos antes era un terremoto. La sensación de creer que lo que estaba pasando no era real fue fuerte, todo muy extraño. Luego vino la gran explosión en el cielo que dejo a Santiago a oscuras, la oscuridad, el sonido, el terremoto… luego el silencio. Lo extraño fue que no solté mi taza de té durante todo el sismo.

De mas esta decir que cuando vino la tranquilidad empezó la angustia por la falta de comunicación, las ganas por irse a la casa a ver como estaban nuestros familiares, etc. Me pude comunicar con Martín y Gaby a eso de las 5 de la mañana, por suerte estaban sin problemas.

No se trata de seguir histérico durante meses pero la idea de que en Chile hubo un Terremoto con muertos incluidos, la idea de que mucha gente quedo sin casa, la idea de que un Tsunami arrazo las costas de nuestro país llevándose todo a su paso es algo que no es fácil de olvidar. Pero han quienes pretenden hacerlo y hacen vista gorda de las necesidades de algunas personas que por lo general están a su cargo. Hablo de empleadores o personas sin la madurez suficiente para asumir cosas tan básicas como las ganas y la necesidad de una madre por estar con su hijo. Me ha tocado ver de todo durante este mes, desde Jefes que le preguntaban a sus empleados si se les ha caído la casa o si había fallecido algún familiar como requisito para faltar al trabajo o a Jefas que se negaban a dar permiso para saber de sus hijos el día que fue la replica mas fuerte, el llamado Terremoto del 11 de Marzo. También se ven celosos compañeros de trabajo que cuestionan las aceleradas decisiones de sus colegas por salir corriendo para saber de los suyos.

No es necesario que tengamos la misma cantidad de hijos, la misma casa o la misma situación económica para sensibilizarnos con los temas. Ojala no tengamos que esperar a que los mas capacitados para llevar un grupo de trabajo, los llamados Jefes, tengan que tener un hijo para notar esa urgencia que nace de las entrañas por saber de los nuestros. Esperemos que esas comparaciones tan odiosas no se justifiquen y que esos odiosos: ‘cuando tengas un hijo entenderás” no sean necesarios.

* Agradecimientos a Eduardo Cheuquelaf por las imagenes – thanenergy.wordpress.com

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